terça-feira, 14 de setembro de 2010

Alma Ausente



No te conoce el toro ni la higuera, 
ni caballos ni hormigas de tu casa. 
No te conoce el niño ni la tarde 
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra, 
ni el rasgo negro donde te destrozas. 
No te conoce tu recuerdo mudo 
porque te has muerto para siempre.

El otoño vendrá con caracolas, 
uva de niebla y montes agrupados, 
pero nadie querrá mirar tus ojos 
porque to has muerto para siempre.

Porque, to has muerto para siempre 
como todos los muertos de la Tierra, 
como todos los muertos que se olvidan 
en un montón de perros apagados.

No te conoce nadie. No. Pero yo te canto. 
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia. 
La madurez insigne de tu conocimiento. 
Tu apetencia de muerte y el gusto de su boca. 
La tristeza que tuvo tu valiente alegría.

Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace, 
un andaluz tan claro, tan rico de aventura. 
Yo canto su elegancia con palabras que gimen 
y recuerdo una brisa triste por los ollvos.   (Frederíco García Lorca)

Nenhum comentário:

Postar um comentário